(Presos en la cárcel de Porlier)
Sobre el colaboracionismo en el Franquismo:
He descubierto que no soy tan objetiva como pensaba con el Franquismo, ¿O sí?
No le aplico lo que sí le aplico a los nazis.
No es Hitler, son los alemanes los que llevaban acabo esos horrores, Hitler solo
dio el contexto. En España no lo veo así del todo, me toca lo personal, desde luego.
La categoría de colaboracionista, no me gusta, no creo que explique bien la realidad social de la gente que mantuvo de una forma u otra el régimen de Franco. Quizás tampoco lo veo así con los alemanes.
Yo hago dos separaciones: los que colaboran con el régimen y , por decirlo de alguna manera, los que lo mantienen no haciendo nada. Pero no creo que todo el mundo por el hecho de no revelarse contra él sea colaboracionista. Creo además que es una categoría que castiga, que se aleja de lo explicativo para juzgar. Pero de nuevo no sé si esto es personal.
Colaboracionistas
pueden ser los que apoyan al régimen y actúan conscientemente, y a gusto dentro
de él: policía, militares, vecinos convencidos, etc. Sin embargo no creo que la
totalidad de España, ni de Alemania, fueran parte de esto con gusto, sino por
obligación, por adaptación. No es excusa, es comprender la realidad social de
cada persona en su momento. Adaptarse o morir. Creo que para explicar hay que
hacer categorías, quizás más generales, para no entrar en la microhistoria. Pero
hay que categorizar bien. No creo que una palabra defina a toda la sociedad.
Colaboracionista, consentimiento, pasotismo…
Igualmente que muchos de ideología “roja” se
adaptaron al régimen para salvar su vida y la de sus seres queridos (cuando
pudieron hacerlo), el resto de España que no estaba metida en temas políticos,
hizo lo mismo. En un régimen que autoriza la venganza, la represión, que da un
marco legal al miedo, me parece normal que la gente no haga nada más allá de lo
necesario para luchar por su supervivencia. “Yo soy yo y mi circunstancia, y si
no la salvo a ella, no me salvo yo”, Ortega lo explicó y lo aplicó a su vida,
por eso muchos le meten dentro del régimen, como colaboracionista, aunque se
limitara casi a desaparecer de la vida pública.
Se juzga.
Insisto, no sé si hablo por que me toca lo personal, o porque quizás sea así. Desde luego creo que se cae en el etiquetado muchas veces. Los que no vivimos esa época no podemos hacer nada por cambiar la historia, el pasado, sí el futuro. Por eso hay que saber y conocer bien la realidad de los procesos históricos, para evitarlos, para saber cuándo se están dando las condiciones para que se repita otra vez y saber reaccionar, o intentarlo al menos.
Volviendo al tema, entiendo que la dictadura de Franco estuvo durante 40 años, son muchos, la más larga del occidente europeo. Entiendo que esto no se sostiene solo, que tiene una base social. Una base social que lo apoya, por supuesto. Pero, intuyo que hay una gran mayoría del país, como hoy en día, que no entra en estas cuestiones, solo quiere vivir y que la dejen vivir. Luego se pueden entrar en categorías morales, de si la solidaridad de permitir que se mate a otros, de ser “cobarde”, para salvar tu vida a cambio de entregar otra, etc. Son categorías morales, y yo no me veo capacitada para recriminar nada a la gente que se vio obligada. En realidad no veo bien que se juzgue en la historia, por lo menos no en la investigación. Luego cada uno tiene su opinión, por supuesto. Pero no estuvimos allí. Los que estuvieron allí sabrán por qué hicieron lo que hicieron. Se les puede reprochar falta de humanidad, de solidaridad. Pero también habrá que ver qué somos capaces de hacer nosotros por nuestra familia, lo mismo alguno se sorprende levantando el brazo y gritando vivas a Franco.
En
realidad tampoco sé cuál es la forma de estudiar estas cosas, ni cómo
transmitirlo, ni nada. No sé tampoco si me duele el pasado de mi familia. Sí,
en parte sí, pero por todos, no por unos o por otros. En realidad me duele que
esa situación se diera para mi familia, y para los demás, se entiende, claro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario